
En presencia de autoridades y feligresía, se reabrieron las puertas del principal templo religioso de la capital aragüeña
ALCALDÍA DE GIRARDOT
La entrega de la Catedral de San José de Maracay se convirtió este lunes 29 de diciembre en un acto de fe compartida en la ciudad, marcado por la espiritualidad y el arraigo.
El despeje de cinta estuvo encabezado por el vicepresidente de Asuntos Religiosos, Nicolás Maduro Guerra; la vocera del poder popular, Joana Sánchez; el alcalde Rafael Morales, así como por monseñor Enrique José Parravano Marino, obispo de la Diócesis; el párroco de la Catedral, Jesús Díaz y un nutrido grupo de feligreses.
Durante el acto, el alcalde Morales destacó que la obra "es una nueva Catedral", al enfatizar que no se trató de una simple pintura, sino de una intervención que refleja la estética revolucionaria promovida por el Ejecutivo nacional.
En tanto, el también diputado Nicolás Maduro Guerra, presente junto a su familia en la ceremonia, expresó su impresión al ver el templo iluminado y renovado. "Esto es Aragua, progreso, esperanza y espiritualidad".
A estas palabras se sumó la vocera del poder popular, Joana Sánchez, quien agradeció al pueblo de Aragua por la espera y apoyar el proceso de renovación.
UNA OBRA DE ENVERGADURA
La intervención técnica, a cargo del arquitecto José Pulido, sustituyó altares deteriorados por nuevas piezas diseñadas con materiales nobles como cuarzo, mármol y cristales.
Entre las novedades destaca un Sagrario único en el país, creado junto a orfebres, y la cúpula que ahora luce frescos de los cuatro evangelistas.
Además, hay seis capillas que "musealizan" la experiencia de recorrer cada rincón del renovado templo. Sin dejar de mencionar una columna y dos paredes, estéticamente resguardadas, que recuerdan a los visitantes el origen de una infraestructura construida en el siglo XVIII.
De esta manera, quedaron abiertas las puertas a un templo que se erige como símbolo de fe y modernidad en el centro de la ciudad







































